Una pregunta incómoda, pero necesaria en la comuna 14
En Medellín, mientras en Manrique un grupo de mujeres empieza a recuperar su tiempo gracias a un Centro de Lavado Comunitario, en El Poblado persiste un imaginario silencioso: aquí todo está resuelto. Pero no es así.
En la comuna 14 también hay mujeres que cuidan, que sostienen hogares, que cargan con responsabilidades invisibles y muchas veces, lo hacen solas.
El cuidado que no se ve
Hablar de El Poblado suele remitir a desarrollo, servicios y calidad de vida.
Sin embargo, esta narrativa deja por fuera realidades que habitan sectores como La Chacona, El Garabato o El Chispero.
Allí, como en otras zonas de la ciudad:
- hay mujeres que cuidan a personas mayores
- que acompañan procesos de discapacidad
- que sostienen la vida cotidiana sin remuneración
Y que, además, cargan con algo más difícil de nombrar: la carga mental. Esa que no se mide en horas, pero se siente todos los días.
Liderar también es cuidar
A esta realidad se suma otro factor poco visibilizado en la comuna 14: el envejecimiento de los liderazgos comunitarios.
En muchos sectores de El Poblado, las mismas mujeres que han sostenido procesos barriales durante años siguen al frente, incluso en edades avanzadas.
No porque quieran. Sino porque no hay relevo. No hay quién tome la posta.
Esto implica que, además de cuidar sus hogares, también cargan con la responsabilidad de sostener la vida comunitaria:
- gestionar procesos
- acompañar vecinos
- liderar iniciativas
- representar a sus territorios
Sin descanso, sin recambio y muchas veces, sin reconocimiento.
Lo que Manrique nos está enseñando
En la comuna 3, una experiencia sencilla —lavar ropa— está transformando la forma de entender el cuidado.
El Centro de Lavado Comunitario no solo resuelve una tarea doméstica.
Libera tiempo. Genera comunidad. Abre espacios de respiro.
Pero, sobre todo, pone sobre la mesa una pregunta clave: ¿por qué el cuidado sigue siendo una responsabilidad individual y no colectiva?
El reto para El Poblado
Pensar en una estrategia como esta en la comuna 14 puede parecer innecesario para algunos.
Pero la pregunta no es si hay lavadoras. La pregunta es: ¿hay tiempo para descansar? ¿hay redes de apoyo? ¿hay espacios para el autocuidado?
Porque incluso en contextos con mejores condiciones materiales,
las desigualdades en el cuidado siguen existiendo.
Y en El Poblado, además, se cruzan con otro desafío: ¿quién releva a quienes han sostenido el territorio durante décadas?
Abrir la conversación
El Sistema de Cuidado de Medellín ha empezado a poner este tema en la agenda pública.
Y hoy, desde El Poblado en Historias, queremos traer esa conversación al territorio.
Porque hablar de cuidado también es hablar de derechos. De equidad. De ciudad.
Entonces, volvemos a preguntar: ¿Quién cuida a las cuidadoras en El Poblado?
Muy pronto conversaremos con la Subsecretaría de las Mujeres para entender
qué posibilidades existen de llevar estrategias como los Círculos de Cuidado a la comuna 14
y cómo la comunidad puede ser parte de esta transformación.




